Nos gustaría compartir con ustedes parte de lo que Charlotte Mason nos presenta en la parte VI del Volumen I respecto a que la Educación no puede estar separada de las condiciones físicas bajo las cuales vive el niño.
Análisis de las ideas principales en 10 puntos:
1. El cerebro es el instrumento de la mente
Mason comienza afirmando que la inteligencia, la voluntad y los afectos del niño operan a través del cerebro. Aunque no reduce la mente al cerebro, sí insiste en que toda actividad mental implica actividad física en este órgano.Su conclusión nos muestra que si esperamos un desarrollo intelectual saludable, debemos cuidar las condiciones físicas que permiten el funcionamiento saludable del cerebro.Esta idea atraviesa todo el capítulo VI:
“Todo esfuerzo mental implica desgaste del cerebro. Para comenzar, las facultades más educables del niño, es decir, su inteligencia, su voluntad, y sus sentidos morales, se asientan en el cerebro; esto significa que, así como el ojo es el órgano de la vista, así el cerebro, o una parte de él, es el órgano del pensamiento y la voluntad, del amor y la adoración.”
2. El esfuerzo fortalece el cerebro
Mason rechaza la idea de una infancia entregada a la comodidad permanente. Según ella, así como un músculo se fortalece mediante el ejercicio, el cerebro se fortalece mediante el esfuerzo intelectual, moral y volitivo. Por ello insiste en que diariamente el niño debe: Pensar, resolver problemas, tomar decisiones correctas, dominar sus deseos, realizar esfuerzos voluntarios. La autora considera que la ociosidad prolongada produce debilidad mental.
¿Cómo podemos realizar una aplicación para la educación de nuestros hijos?
Para comenzar podemos resaltar que los niños no deben ser entretenidos constantemente, sino más bien necesitan: Concentración, responsabilidad, esfuerzo y disciplina. Aquí ya se anticipa su posteriores planteamientos de la formación de hábitos en los niños, lo cual va ligado a la formación del carácter.
3. El descanso es tan importante como el trabajo
Después del esfuerzo viene el descanso. Mason observa que el cerebro necesita períodos alternados de actividad y recuperación. Por ello critica dos errores:
Error 1: estudiar después de comidas abundantes ya que la digestión requiere una importante cantidad de sangre. Si el niño comienza inmediatamente una actividad intelectual intensa, se produce una competencia entre: El aparato digestivo y el cerebro, por eso recomienda que las clases principales se realicen en la mañana.
Error 2: estudiar hasta la hora de dormir. Mason observa que el cerebro activado continúa funcionando después de acostarse, lo que podría traer como consecuencia que el niño tenga un sueño inquieto, insomnio y fatiga.
4. La variedad evita la fatiga mental
Una observación muy moderna de Mason es que el cansancio intelectual muchas veces no proviene del trabajo en sí, sino de hacer la misma actividad durante demasiado tiempo. Por ejemplo: Un niño se fatiga haciendo matemáticas. Luego escucha una lección de historia, como consecuencia su mente vuelve a activarse. ¿Por qué? Porque distintas facultades entran en acción.
De aquí surge uno de los principios clásicos de Charlotte Mason: Lecciones cortas y variadas: No largas sesiones monótonas, más bien, alternar las lecciones para evitar la fatiga mental del niño. También se recomienda realizar las lecciones durante la mañana, donde el niño se encuentra más preparado para realizar esfuerzo mental.
“En consecuencia, las horas de clases debieran elegirse cuidadosamente, después de períodos de descanso mental (como dormir o jugar, por ejemplo), y cuando ninguna otra parte del sistema está realizando una actividad excesiva. Por ello, la mañana, después del desayuno cuya digestión no es una tarea de envergadura dado que se trata de una comida liviana) es el mejor momento para las lecciones y todo tipo de esfuerzo mental; si no se puede dedicar toda la tarde a la recreación al aire libre, entonces ese es el momento para realizar tareas mecánicas, como costuras, dibujo, o la práctica de un instrumento.”
5. El cerebro necesita alimento de calidad
Mason afirma repetidamente que toda actividad mental produce desgaste físico, por ello insiste en que es esencial proporcionar una buena alimentación. El niño está creciendo y desarrollando un conjunto de actividades simultáneamente como correr, jugar, aprender, etc.
Ella advierte contra una alimentación insuficiente durante la infancia porque puede afectar permanentemente el vigor físico e intelectual.
6. La alegría favorece la digestión
Esta es una de las observaciones más interesantes del capítulo.Mason señala que la digestión no depende solamente de la comida sino también del estado emocional. Por ello recomienda conversaciones agradables durante las comidas. Un ambiente familiar alegre, evitando tensiones en la mesa. Su argumento es que los procesos digestivos funcionan mejor cuando el niño come contento.
De esta sección podemos desprender una Implicación educativa y es que la mesa familiar también educa, ,no solamente alimenta, es aquí donde se forman Allí se forman los modales, la conversación, los afectos familiares y la gratitud.
7. El aire puro es casi tan importante como la comida
Quizás ninguna idea recibe más atención en esta sección. Mason sostiene que muchas debilidades físicas e intelectuales provienen de una oxigenación deficiente. Su planteamiento nos invita a reflexionar es que la sangre alimenta el cerebro, la sangre necesita oxígeno, el oxígeno proviene del aire fresco. Por ello insiste en tratar de que el niño tenga una vida al aire libre. Que regularmente las ventanas estén abiertas. También recomienda considerar las habitaciones ventiladas de la casa. Finalmente resalta los paseos frecuentes al aire libre, priorizando las actividades que se puedan desarrollar preferentemente en este espacio.
Para Mason, un niño encerrado durante la mayor parte del día está privado de uno de los elementos esenciales para su desarrollo.
8. La naturaleza es una necesidad, no un lujo: Esta sección prepara el camino para toda la Parte II del libro. Mason considera que los niños necesitan mucho más que aire, necesitan contacto real con la naturaleza, no como entretenimiento ocasional, sino como parte habitual de la vida. Por eso critica la costumbre de mantener a los niños casi exclusivamente dentro de las casas y escuelas.
9. La luz solar contribuye a la salud
La autora afirma que la luz solar favorece la calidad de la sangre y el vigor general. Por ello recomienda que el hogar preferentemente tenga habitaciones luminosas. Que el niño se exponga frecuentemente al sol.
Aunque algunas explicaciones fisiológicas reflejan el conocimiento científico de su época, su principio general sigue siendo válido: la salud infantil se beneficia enormemente de la luz natural.
10. La salud física influye en la vida moral y espiritual
La sección concluye con una afirmación sorprendente y profunda. Mason no dice que la bondad dependa exclusivamente de la salud física. Pero sí sostiene que las condiciones físicas afectan enormemente nuestra capacidad para actuar correctamente. Su pregunta final es memorable: ¿Es más fácil ser amable, paciente y sincero con un fuerte dolor de cabeza o sin él? La respuesta es evidente, su punto es este: La educación moral no puede ignorar el cuerpo.
Un niño: Descansado, bien alimentado, oxigenado, saludable, tiene mejores condiciones para desarrollar: Atención, autocontrol. paciencia, buen carácter.
Que Dios bendiga su educación en el hogar...
Preguntas para reflexionar:
1. Charlotte Mason afirma que el desarrollo intelectual, moral e incluso espiritual está profundamente influenciado por las condiciones físicas del niño (descanso, alimentación, aire fresco, ejercicio y hábitos saludables). ¿De qué manera esta idea desafía la tendencia actual de enfocarnos casi exclusivamente en el rendimiento académico sin prestar suficiente atención al cuidado integral de la persona?
2. Charlotte Mason nos muestra que la educación de la mente requiere el cuidado del cuerpo.
Para Charlotte Mason, el cerebro necesita:
Ejercicio intelectual y moral.
Descanso adecuado.
Variedad en el trabajo.
Alimentación nutritiva.
Comidas alegres y tranquilas.
Abundante aire fresco.
Contacto diario con la naturaleza.
Luz solar.
Buena ventilación.
Hábitos físicos saludables.
¿Cómo evaluarías tú estas áreas propuestas? ¿Habías considerado que esto es importante para la Educación de tus hijos y su formación integral?

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