miércoles, 22 de abril de 2026

Currículo compartido 2026




 Estimadas Familias:

Para nosotras es de gran contentamiento compartir con ustedes el Currículo que estamos estudiando este año 2026. Este plan de estudios, fue elaborado en conjunto con las familias de la Comunidad Educando para la vida con Charlotte Mason. Las asignaturas que trabajamos fueron: Apreciación del Arte, Apreciación Musical, Estudio de himnos, Estudio de la naturaleza y Ciencia formal.

Esperamos que sea de mucha ayuda para ustedes!.

Dios les bendiga.

https://docs.google.com/spreadsheets/d/1AYfKSGpXRgQ6tbh2u5Bh5c6OMBqQKwFa5N9bFqhtvm4/edit?usp=sharing

sábado, 18 de abril de 2026

La práctica del dibujo. Artículo de Juliet Williams artículo The Parents’ Review, 1923

Queridas familias: Queremos poner a su disposición esta publicación realizada por Juliet Williams, quien contribuyó en la enseñanza del arte en las escuelas de Charlotte Mason. Ella nos detalla como podemos enseñar el dibujo a nuestros hijos.


Juliet Nora Williams (1872–1937)

Haslemere Educational Museum



La enseñanza del dibujo y su lugar en la educación.

Por JULIET WILLIAMS.

 

Al escribir sobre el dibujo y la pintura y su lugar en la educación, voy a abordarlo bajo dos grandes apartados: en primer lugar, los objetivos y métodos del profesor de dibujo sincero y actualizado; y, en segundo lugar, cómo pueden ayudar los padres, tanto antes como durante el tiempo que el niño recibe instrucción, para darle la mejor oportunidad de sacar el máximo partido a sus clases. No creo que nadie que haya estudiado la enseñanza del dibujo encuentre nada nuevo ni original en mis ideas, pero creo que pueden ser de ayuda para algunos que enseñan dibujo sin haber podido dedicarle un estudio muy específico. Debo decir que hablo en mi propio nombre en todo momento, aunque sé que muchas otras profesoras comparten la mayoría de mis ideas y métodos. Me han contado que, en los viejos tiempos —pues tuve la suerte de no haber recibido una enseñanza anticuada—, el dibujo se consideraba una habilidad, un extra, que por lo general solo se enseñaba a quienes ya sabían dibujar o mostraban signos de aptitud; aunque supongo que hubo excepciones, a juzgar por la vieja historia de la niña que se llevó su trabajo a casa y se lo enseñó a su madre, cuyo comentario fue «Muy bonito, querida, muy bonito, ¿y es una vaca o una fresa?». Pasaban horas copiando minuciosamente los dibujos o bocetos (a menudo malos) de otras personas —o la más afortunados, reproducciones de molduras o figuras clásicas. Los más avanzados dibujaban a partir de moldes de la Antigüedad, dedicando meses a conseguir un dibujo absolutamente correcto, por regla general, no dibujaban mucho del natural hasta que dejaban la escuela. Este método anticuado enseñaba cierta destreza con el pincel o el lápiz, pero contribuía poco a la educación de la mente y la vista: dudo que enseñara siquiera paciencia. He observado que hay muchas personas con una capacidad extraordinaria para copiar con precisión que no son capaces de hacer nada a partir de la naturaleza o de la memoria. Creo que se trata más bien de un proceso mecánico.

 

La idea fundamental del profesor de dibujo moderno es ayudar a los niños a ver, a recordar y a expresarse: a ver bien, a recordar de forma inteligente lo que ven y, finalmente, a utilizarlo para expresarse, en lugar de producir dibujos acabados de objetos concretos. Dibujar un objeto, por sencillo que sea, que sea algo sólido, y no una reproducción plana de su contorno, requiere tres procesos: observación, reflexión o asimilación mental y expresión. Los profesores hacemos todo lo posible para ayudar a los niños a observar correctamente y a reflexionar sobre lo que han visto, y por lo general les dejamos más o menos libertad para expresarlo a su manera. 


Ahora bien, observar, asimilar y expresar es una parte fundamental de la educación y no es un «logro» reservado a unos pocos, y por eso creo que el dibujo debería enseñarse adecuadamente desde el momento en que un niño entra en la escuela hasta que la abandona (si es posible). Por desgracia, a menudo tenemos que sufrir la pena de que nos quiten de la clase a nuestros mejores y más inteligentes alumnos, porque se presentan a algún examen en el que el dibujo no cuenta y deben dedicar tiempo a alguna otra asignatura en la que van rezagados. 


El primer proceso es observar. Si un niño hace un dibujo que demuestra que su observación ha sido aguda y correcta, no me preocupo por corregir la técnica utilizada en un niño de nivel medio. Al mismo tiempo, a menudo doy pistas y hago demostraciones de la forma más sencilla y fácil, y por lo tanto la mejor, de hacer las cosas, pero nunca digo que un dibujo está mal porque no se haya hecho a mi manera. No solo coloco el objeto delante de ellos, sino que señalo a los niños, antes de que empiecen a dibujar la forma general, algo que deban observar sobre las masas de sombra o el efecto de la perspectiva o la forma; si están pintando en sus cuadernos de naturaleza, les pido que observen atentamente la forma exacta de la flor, la hoja o el capullo hasta que sepan qué forma va a tener en el papel y dónde caen las sombras, de modo que puedan pintarlo correctamente sin tener que mirar constantemente entre trazo y trazo. 


En la medida de lo posible, no toco los dibujos. Muestro al lado cómo debería quedar si no consigo que el niño lo vea de otra manera y dejo que sea él o ella quien corrija el dibujo. Esto enseña más al niño, pero los resultados en el papel no son tan pulcros o correctos como si yo fuera corrigiendo los dibujos en clase. El segundo proceso es recordar. La observación realizada para expresarla en el dibujo debe incluir la asimilación y la reflexión, ya que un objeto rara vez tiene la forma que realmente tiene. Por ejemplo, solo en las cuatro (o cinco) posiciones exactamente frontales un cubo parece tener los lados cuadrados. En cuanto se ven dos lados, tiene una forma extraña, los lados no parecen iguales, los ángulos no son rectos, el lado parece a veces más un rombo que un cuadrado: una taza redonda sobre una mesa parece tener una abertura ovalada, y así sucesivamente. Este es el tipo de cosas que el profesor debe señalar constantemente, ya que los niños, especialmente los más pequeños, tienden a dibujar lo que saben de una cosa y no lo que ven en ese momento. 


Supone un gran esfuerzo mental hacer que los hechos que ve encajen y armonicen con los hechos que conoces. La expresión es lo último en la práctica, pero lo primero en importancia. Es para fomentar la asimilación mental y proporcionar material para la expresión posterior por lo que otorgo un lugar importante al dibujo de memoria. El ojo y la mano cooperan de forma más o menos mecánica al dibujar algo que está a la vista, pero la asimilación mental es necesaria antes de que se pueda dibujar nada de memoria. Coloco un modelo ante ellos y les hago observarlo con atención, y luego lo oculto mientras dibujan. Un segundo o tercer examen minucioso les brinda la oportunidad de una observación más correcta y de ejercitar sus facultades críticas al comparar su dibujo con el modelo; de este modo, van acumulando gradualmente conocimientos que pueden utilizar para expresarse. 


Por lo general, empiezo a enseñar a los más pequeños con objetos que, en sus detalles, muestran su forma final, como una escoba, una pluma, una estera de coco, etc., porque generalizar es una operación madura y solo se adquiere con la práctica. Los detalles son cosas que la mayoría de los niños ven y perciben de inmediato: las proporciones generales y las grandes masas de luz y sombra son algunas de las últimas cosas que se comprenden y son las dos en las que el profesor debe prestar mayor ayuda. A continuación, paso a presentar objetos sólidos sencillos. Se pueden ofrecer manzanas, hojas, bayas, tomates, cestas de forma sencilla y señalar las formas de las masas de sombra. Estas y otras cosas de forma irregular son bastante fáciles para los deditos, porque, por ejemplo, una manzana puede parecer una manzana, aunque no esté dibujada con la suficiente precisión como para ser exactamente igual a la manzana que se ve, y en esta etapa temprana es muy importante para los niños descubrir que pueden hacer dibujos que realmente se parecen a cosas sólidas. 


Después vienen objetos sencillos, pero de forma regular, como libros, latas de cacao, etc. Se aprende una buena lección colocando una galleta redonda y delgada y una pelota una al lado de la otra —la galleta de canto— y señalando el hecho de que, aunque el contorno es el mismo, las sombras sobre el objeto y la mesa muestran lo diferente que es realmente la forma. Explico las reglas elementales de la perspectiva en esta etapa o incluso antes. Empiezo a darles ejercicios sobre la figura humana desde el principio. Es lo más difícil, pero también lo más interesante, salvo para unos pocos que sienten mayor amor por los caballos o las máquinas; pero es un estudio esencial para cualquiera que quiera hacer «dibujos» incluso de estos últimos y fomenta una observación aguda en todos los ámbitos de la vida. 


Les enseño a dibujar sus propios dedos, manos y pies, y a estudiar los de sus compañeros; las proporciones de las cabezas y los rostros; y luego de la figura completa, utilizando generalmente a sus compañeros de juego como modelos. A lo largo de todo el proceso, el estudio de la figura humana se realiza en gran medida mediante el dibujo de memoria; mientras el modelo está a la vista, señalo las proporciones, tanto de la figura en general como de esa posición concreta. El dibujo de memoria no solo fija el conocimiento de la figura humana en sus mentes, sino que ayuda al reconocimiento y al recuerdo de las proporciones generales, ya que el ojo no se distrae con los detalles mientras se realiza el dibujo. Luego vienen objetos más complejos, como sillas, mesas, estanterías y la perspectiva que implican. A lo largo de estas etapas también enseño la técnica del pincel  es decir, el dibujo con pincel en masas de color y la observación de las sombras importantes y el cambio de color aparente resultante. 


Un defecto de algunas clases de pincelada en el jardín de infancia es que ignoran por completo las sombras, que son tan importantes para la forma. A partir de ahí, los objetos dibujados se vuelven más complicados y combinados, y se realiza un estudio más detallado del rostro y la figura, así como de los cambios que la posición produce en las proporciones aparentes. Luego están los deberes: animo a los niños a que me dibujen algo entre clases. A menudo les propongo un tema, pero no me importa si no lo siguen y hacen otra cosa que les apetezca especialmente dibujar; por ejemplo, una niña me mostraba semana tras semana un cuento de hadas que estaba escribiendo e ilustrando para su hermano pequeño, y algunas de las niñas mayores de una escuela han hecho decoraciones para sus aulas. Cada vez les doy unas palabras de crítica y consejo, y veo que pronto empiezan a aplicar en estos dibujos lo que han aprendido en clase. Algunas que no hacen un buen trabajo en clase muestran resultados mucho mejores cuando se les deja elegir su propio tema. 


Tuve una alumna que, hacia el final de su primer trimestre, no tenía nada que mostrar de su tiempo en clase, salvo varios trozos de papel con una o dos líneas y la superficie muy rayada, en algunos casos hasta el punto de hacer agujeros; en ningún caso se parecía a una figura humana ni a ningún tipo de objeto. Le dije a su directora que no creía que sirviera de mucho que se quedara en la clase (una clase numerosa en la que tenía muy poco tiempo para la atención individual). Ella dijo: «No importa si nunca dibuja nada, tus clases la ayudarán a ver y a usar su mente». Así que se quedó y le advertí que debía esforzarse por hacer algo; poco después le propuse el tema «Colores de otoño», y ella hizo un boceto bastante bueno de árboles de diferentes colores, cada uno con un pequeño tallo bien definido. La elogié y la animé a dibujar sus propias ideas y, al final de ese trimestre, dibujó una ilustración para «Como gustéis», en la que había tres pequeñas figuras en un bosque, fácilmente reconocibles como Touchstone, Celia y Rosalind. Habíamos estado haciendo bastantes «instantáneas» o dibujos de memoria de figuras durante el trimestre. Llegué a ella completamente a través de su imaginación y su memoria. Descubrí que realmente podía dibujar un libro mejor 

cuando lo había mirado y luego lo dibujaba, en lugar de cuando tenía el libro delante, y conseguí que viera las cosas con mayor precisión de esa manera; ahora dibuja a partir de objetos con una observación mucho más correcta y puede empezar a expresarse un poco, y estoy segura de que tiene algo que expresar, ya que he oído que muestra muy buen gusto en su apreciación de los cuadros y otras cosas, y algunos de sus dibujos posteriores muestran buen movimiento y un ojo muy encantador para el color. También entreno su memoria con instantáneas de otras cosas además de la figura; cosas sencillas como juguetes, adornos, flores, etc., que ven una vez y luego dibujan. También les hago sentir cosas: una peonza, una castaña, una muñequita —dentro de una bolsa, con los dedos— o les pongo en la boca caramelos de formas sencillas para que los sientan con la lengua (esta es una de sus instantáneas favoritas), y luego dibujan la forma que sienten; o les doy trocitos de manzana, pan, queso para que los prueben; cebolla, pescado, menta, para que los huelan, y así sucesivamente, y les digo que dibujen lo que les hace pensar. Sin que ellos se den cuenta, hago ruidos, derramo agua, rozo mi manga, bailo, etc., y ellos dibujan lo que creen que ha hecho el ruido. He hecho que me toquen «Sir Roger de Coverley» y otras melodías con asociaciones, así como otras melodías para que imaginen escenas, y he obtenido resultados muy interesantes. Este tipo de cosas estimula su imaginación y les hace visualizar, a partir de sus observaciones almacenadas, cosas que no han visto, sino que han percibido a través de otro sentido, y es un buen ejercicio mental.


En verano, si es posible, me gusta llevar a los mayores al aire libre a dibujar, para que aprendan el efecto de la distancia, el color y el tono, y para que practiquen la simplificación de la gran cantidad de detalles en formas de colores vibrantes sobre el papel. Creo que verán que, hasta cierto punto, con este método de enseñanza, el dibujo no tiene nada que ver con el talento, sino que se puede lograr con observación, inteligencia y aplicación —o viendo, recordando y expresando— y es una materia fundamentalmente educativa. Hasta ahora me he centrado en el entrenamiento de las facultades de observación, memoria y expresión, lo que se podría llamar la parte «mecánica» o «técnica» de la educación a través del dibujo, pero hay otro amplio campo de utilidad en las clases, que es el ¿entrenamiento del gusto y la apreciación de estilo, que va de la mano con la otra parte a lo largo de todas las clases. Naturalmente, quienes dibujan mejor no tienen que dedicar tanto tiempo a la observación y al dibujo propiamente dichos, y a ellos puedo impartirles cada vez más instrucción sobre el estilo: cómo plasmar mejor sus imágenes mentales, los mejores tipos de trazos que deben utilizar al dibujar, cómo expresar diferentes superficies mediante la forma de dibujar o pintar, las mejores formas de aplicar la pintura, la elección correcta de los colores, las reglas de composición, etc. Intento, en todas mis críticas tanto a los dibujos como a las ideas, y en los objetos que les indico que observen, presentarles el ideal más elevado posible de lo que es el verdadero arte y el buen gusto en su dibujo, en la ropa o el mobiliario, y en los objetos con los que deben rodearse. Con este fin, a veces les asigno como tarea para casa el diseño de un vestido o un patrón de bordado, la forma de una jarra, etc., y les señalo qué es el buen gusto en estas cosas. También pueden mostrarme los patrones que han hecho para sus manualidades para que los comente. Les enseño además una caligrafía sencilla y bonita para usar en títulos, escribir listas de flores, tarjetas de Navidad, etc. Algunos niños parecen haber nacido con un aprecio por la buena línea y el buen color, y otros no tienen ni idea, pero a la mayoría se les puede enseñar. Los colores vivos siempre atraen a los jóvenes, y con razón, no hay nada en el colorido que sea mal arte.


Sé que a los niños de la P.N.E.U. se les enseña a reconocer los buenos cuadros de los grandes artistas, por lo que no voy a abordar ese aspecto de la cuestión, pero a veces me pregunto si siempre se les explica a fondo por qué esos cuadros son grandes. Quizá a veces se preste más atención al aspecto literario que al artístico. En una de las escuelas en las que enseño, pintan las masas generales de luz y sombra de memoria tras estudiar el cuadro, lo cual es una forma excelente de grabar el cuadro y su valor en sus mentes. Por supuesto, en las pequeñas reproducciones que ven, las bellezas del manejo de la pintura, la calidad y el color solo pueden intuirse vagamente. Creo que hay más niños con buen ojo para el color que con una comprensión de lo que es bueno en el trazo y la forma. El hecho de que un niño sepa dibujar bien no siempre significa que tenga buen gusto. Una vez tuve un alumno que ya era capaz de dibujar bastante. Hacía reproducciones maravillosamente correctas de los objetos que se le presentaban y podía dibujar «de memoria», pero los temas que elegía eran tan triviales y defectuosos en cuanto a la composición, tan débiles en color y tono, tan «bonitos», con rostros y figuras dibujados desproporcionados, con grandes ojos con pestañas y bocas y narices diminutas, pies y manos minúsculos, que no podía elogiarlos; para mí eran vulgares y de mal gusto.


Al enseñar composición, he realizado varias veces un interesante experimento con resultados bastante satisfactorios. Hice que la clase copiara a grandes rasgos las masas de luz y sombra de uno de los cuadros que habían estado estudiando, y luego lo giraran como quisieran y crearan una composición propia a partir de él; alterando los detalles, pero manteniendo las líneas generales y las masas. Primero lo dibujaron en blanco y negro y, a partir de ahí, hicieron uno en color a su gusto. Algunos de los resultados fueron excelentes y todos quedaron impresionados por la importancia de las masas en la composición de los cuadros. 


Pasemos ahora a la ayuda que pueden brindar los padres. Esto tiene que ver en gran medida con la última parte, la formación en el estilo, pero pueden dar a sus hijos un buen comienzo en el aspecto práctico animándolos a expresarse con pincel y lápiz mucho antes de que reciban clases, observando sus esfuerzos con interés y elogiándolos cuando logren algún éxito. Aunque los padres no sepan dibujar, con su madurez mental pueden ayudar a las mentes y los dedos de los pequeños a realizar intentos sencillos (una pelota, una bellota, una estrella, un abanico o una pluma pueden ser dibujados por cualquiera si hay suficiente deseo y un poco de práctica), pero, aunque no dibujen ellos mismos, pueden contribuir mucho proporcionando a los niños abundante papel de desecho y lápices (o incluso pizarras y tizas, aunque estas son un poco peligrosas para los más pequeños) a la edad más temprana posible. No considero que dos años sea una edad demasiado temprana. En mi infancia siempre nos proporcionaban lápices cortos, no demasiado puntiagudos, y la amable gente de abajo guardaba las mitades en blanco de las cartas, los reversos de los catálogos, etc., que se llevaban a la guardería para repartirlos y cubrirlos con entusiasmo de figuras, caballos o locomotoras, según el gusto de cada uno. Por supuesto, algunas de las primeras cosas que dibujábamos eran la «O redonda», la «S torcida», la «A de pie sobre sus patitas» y la «T de Thomas», que tenían una historia asociada, y así sucesivamente; nuestros padres nos dibujaban cosas sencillas y verlas aparecer poco a poco era una gran alegría. 


Mi padre solía dibujarnos «bebés» muy formales a lo largo de los bordes de su periódico y nosotros les poníamos botones y, más tarde, ojos y nariz, pelo o gorro, un cinturón, etc.: así nos fue llevando poco a poco a usar un lápiz, y creo que cualquier cosa que los padres puedan hacer en forma de dibujar cosas para sus hijos, de modo que estos las vean crecer ante sus ojos, es muy útil, aunque solo se intenten objetos muy sencillos. 


Además, desde el punto de vista de la educación del gusto, creo que es muy importante cómo está decorada la habitación infantil. Hoy en día se le da mucha importancia a esto en muchos hogares, pero nunca está de más insistir en ello. Muchos de los papeles pintados para la habitación infantil que se venden son de muy mala calidad: pájaros y flores mal dibujados y con colores poco naturales, o grupos de figuras aún más incorrectos que se repiten por toda la pared. Los papeles lisos con unas pocas imágenes bien elegidas que se adapten a los gustos del bebé son, en mi opinión, mejores que los papeles estampados, pero si se utilizan estos últimos, solo deben elegirse aquellos que estén realmente bien dibujados, con colores buenos y bastante naturales, y lo mejor son los estampados discretos. Creo que una disposición muy bonita, aunque me temo que poco práctica en muchos hogares, es un zócalo bajo de madera con un estante en la parte superior lo suficientemente ancho como para albergar los mejores juguetes —que son decorativos si son buenos—; con papel liso y dibujos vivos colgados, pegados o fijados con chinchetas; esta última opción ofrece la oportunidad de variar.


Se pueden encontrar cuadros muy bonitos, algunos de los cuales tienen un valor educativo que va más allá de la formación del gusto. Pensaba especialmente en algunas pinturas murales históricas de Abbey y otros, que están bien reproducidas y son luminosas, atractivas y decorativas. 

Creo que las telas lisas para cortinas, etc., son mejores que las que tienen estampados feos; los colores deben ser vivos, pero no demasiado llamativos ni con contrastes demasiado marcados. Los estampados, si los hay, no deben ser grandes ni chillones. Personalmente, creo que el azul es un color muy relajante y lo recomiendo en abundancia. ¡Y luego sus juguetes! Quizás algunos de ustedes hayan leído lo que dije sobre este tema en la PARENTS' REVIEW hace algunos años. No he cambiado de opinión. Los juguetes que un niño ama y con los que juega deben influir en su sentido de la belleza y la empatía en su vida futura. Creo que nada es peor para el gusto futuro de la generación emergente que los juguetes feos y deformes tan de moda desde hace algunos años. Creo que últimamente veo una mejora. Hay algunas cosas bastante feas que no parecen de mal gusto, como un simple muñeco de madera o una muñeca holandesa, pero en cuanto se les añaden unos ojos demasiado grandes con las pupilas torcidas, parecen vulgares. La mayoría de los Kewpies están al borde de la vulgaridad. Todos los juguetes con ojos deformados deberían eliminarse. Todos los juguetes deberían ser sencillos y correctos en sus proporciones principales. Deberían evitarse las caricaturas deliberadas de seres humanos o animales. Cierta simplificación o falta de proporción debida al material o a la dificultad de fabricación no importa, siempre y cuando se mantenga el significado esencial del juguete. Estoy lejos de defender que todos los juguetes deban ser reproducciones exactas de cosas reales; pueden ser meramente simbólicos, pero deben respetar las reglas de la belleza y la sencillez. Los adornos de la guardería y el aula, el mobiliario y la vajilla, deben someterse al mismo escrutinio. ¿Son sencillos y bien proporcionados, y los mejores posibles para su uso? 


No destierres como «suficientemente buenos para el aula» los objetos que se consideran pasados de moda —o de gusto insuficiente para el salón—; recuerda que están formando el gusto de los jóvenes: sillas con adornos irregulares donde uno quiere recostarse, o patas que se curvan y se balancean innecesariamente; mesas con patas demasiado delgadas para soportar mucho peso, o en una posición tal que son «inestables», son mal arte. Las cajas de hojalata que parecen filas de libros, los tarros de mermelada que pretenden ser grupos de juncos, las mantequeras con forma de nenúfares, aunque a veces sean «bonitas», no son buen arte. 


Una caja es una caja y no un libro, y debe estar decorada como tal; un tarro de mermelada debe ser un tarro para mermelada con motivos o adornos, y así sucesivamente. Me refiero aquí a los objetos permanentes de su entorno. No creo que se perjudique mucho su gusto si, por ejemplo, reciben un conejo lleno de bombones en su calcetín de Navidad. Los libros y revistas ilustrados que se regalan a los niños también deben seleccionarse con cuidado, evitando la vulgaridad en los dibujos. No debería dar revistas de moda a las niñas pequeñas. Tienen un acabado engañoso que resulta atractivo, pero las proporciones, por regla general, son muy defectuosas y los estilos exagerados. Creo que los muebles pintados para las habitaciones infantiles son bonitos si los colores son ricos o sutiles, no llamativos. Es de suma importancia para la educación del gusto de los niños que lo que les rodee desde la infancia tenga buen estilo —y el buen estilo se resume bastante bien en la sencillez y la eficiencia combinadas con tanta belleza de forma y color como sea posible.


A modo de ejemplo, y desde otro ámbito artístico, de cómo los gustos de nuestra infancia influyen en nuestro gusto, ¿no sabemos todos que seguimos amando las melodías de los himnos y otras melodías por viejas asociaciones, aunque nuestro juicio maduro tenga que reconocer que son empalagosas, sentimentales y, musicalmente, muy malas?


Otra forma en que los padres pueden ayudar al profesor es interesándose por los dibujos que los niños hacen en la escuela, pidiéndoles que los traigan a casa y observando en ellos pruebas de observación, memoria e imaginación, en lugar de buscar copias pulidas de las cosas, y preguntándoles por qué lo dibujaron, cómo lo hicieron y si es todo obra suya sin ayuda. También conservando algunos de ellos para que, de vez en cuando, se puedan comparar con los nuevos trabajos y ver en qué dirección está progresando el niño. Y además, ¡no tengáis reparos en decirles a vuestros hijos qué hay de bello en las cosas y en las personas! Estad atentos a las

bellezas y, cada vez que las veáis, señaladlas. La belleza de la forma y la expresión de los rostros es muy importante. Decid a vuestros pequeños: «Viene la señora Fulana; tiene un rostro encantador o una expresión preciosa». «Mirad al señor Mengúano, qué bonita cabeza tiene». Llamad su atención sobre la verdadera belleza en el movimiento, la decoración o la vestimenta. 


A menudo necesitan ayuda para ver las bellezas de la naturaleza, como la luz del sol y las sombras, los colores y las formas de todas las cosas encantadoras de la tierra y del cielo. Supongo que todos conocéis la historia del niño de los barrios marginales al que llevaron un día al campo, que parecía tan aburrido y triste que el profesor le preguntó si le pasaba algo y él respondió: «Estos campos verdes interminables, me dan un rollo de muerte». Aún más necesitan orientación para ver las bellezas de las ciudades, del trabajo y de las expresiones. La belleza de las ciudades es inagotable si se busca. El trabajo rítmico de los reparadores de carreteras, las luces de diferentes colores reflejadas en las aceras mojadas. El azul profundo del cielo al atardecer, justo después de que se enciendan las farolas, cuando a menudo una tenue niebla agrupa los edificios en grandiosas formas; los magníficos colores de las lámparas resplandecientes de las fruterías; el resplandor rojo del brasero de la estufa. El vendedor de frutos secos en las caras y las aceras; las luces de las estaciones de tren y las multitudes de arcos, etc., y las maravillosas curvas de las líneas; la grandeza de las grandes chimeneas de las fábricas y los hermosos edificios bajo todas las luces; las bellezas iridiscentes en el barro del aceite de motor que gotea; y todos los efectos gloriosos de la niebla y el agua, los barcos, los muelles y los puentes en nuestros maravillosos ríos. Y así, en resumen: los objetivos del verdadero maestro deben ser ayudar al niño a ver, a recordar y a expresarse, y entrenar el ojo y la mano para reconocer y cultivar los más altos ideales del buen arte y el buen gusto.


Los objetivos de los padres deben ser los mismos, además de fomentar la percepción de todo lo que es bello. Y con esta unidad de propósito entre padres y maestros, el niño tendrá la mejor oportunidad de ver, recordar y expresarse, es decir, de hacer parte íntima de su vida algo de la riqueza de la belleza que está al alcance de todos.


 

jueves, 20 de noviembre de 2025

Uso de la tecnología en nuestra escuela en casa al estilo Charlotte Mason


Hace un tiempo me puse a pesar de que es lo que hubieran hecho las escuelas Charlotte Mason si tuvieran a su alcance la gran cantidad de tecnología que hoy nosotros tenemos disponible. No me podía imaginar de qué forma hubieran lidiado en aquellos años los educadores con esta realidad en la cual nosotros estamos inmersos en la actualidad.  Pero al analizar los principios educativos que Charlotte Mason propone en sus volúmenes educativos, tenemos muchos argumentos para enmarcar el uso de la tecnología como una herramienta para las familias educadoras.

Les soy sincera respecto a nuestra experiencia como familia educadora, nosotros llevamos 9 años educando en casa y antes de llegar a la Pedagogía educativa Charlotte Mason, no tenía mucha luz de cómo podía llevar la educación en casa, lo que sí sabía por convicción bíblica y decisión familiar que era una hermosa posibilidad de conocer más a mis hijos y tener más tiempo para criarlos en la disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4) pasando mucho tiempo con elos, desarrollando actividades y descubriendo sus intereses. Cuando me acerqué a los principios educativos, entendí que al ser la educación atmosfera, disciplina y vida, todo lo que hacemos diariamente es educación, por lo tanto, se amplió mi forma de entender la misma y en la medida que fui leyendo los volúmenes educativos, nuestra práctica en casa se vió bendecida, enriquecida y ampliada. El deseo de cada padre y madre es que sus hijos crezcan en conocimiento, sabiduría y reverencia a Dios, este deseo no es diferente a lo que deseaba Charlotte Mason para cada uno de los niños en su época, su filosofía educativa promueve un festín de ideas, un plan de estudios amplio y generoso y la formación de hábitos que acompañarán a cada niño durante los años de educación y en el futuro:

“Que «la educación es vida» implica la necesidad de sustento intelectual y moral, igual que de sustento físico. La mente se alimenta de ideas y, por lo tanto, los niños deben contar con un plan de estudios abundante.” Volumen 1 Educación en el hogar Charlotte Mason

La filosofía educativa Charlotte Mason provee de un abundante marco en donde transitamos con libertad, nos muestra directrices claras por donde conducir nuestra escuela en casa y nos da el espacio para desarrollar la creatividad, además, nos otorga espacio de hacer los ajustes necesarios y así educar a nuestros hijos en la realidad propia de nuestra familia.

En nuestro hogar, tenemos preferencia en el uso de libros físicos y bajo uso de pantallas como tablet o computador, de alguna forma, como educadora me gusta resguardar aquellos espacios de ocio de mis hijos para que se despierte en ellos la creatividad, el gusto por la música, deporte, juego, dibujo, la lectura de libros que les gusten, todo esto, sin la interferencia de “mamá estoy aburrido quiero ver tele”. Esto, ha sido una muy buena experiencia para nosotros, la pantalla ha sido reducida en su uso principalmente para fines educativos y el fin de semana, para ver algo de su interés y por tiempo definido. Pero, si vamos más allá de nuestras propias experiencias, si nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo considerar el uso de la tecnología para mi escuela en casa? O ¿El que mis hijos hayan nacido en esta era digital es realmente beneficioso para su educación?

Si nos apegamos a lo que nos propone Charlotte Mason, nuestra principal labor es saber discernir entre lo que conviene y no conviene para nuestros hijos, hacer la diferencia entre lo que solo es información v/s lo que aportará ideas vivas. En este punto, es importante pedir sabiduría a Dios y tener el discernimiento necesario para cada situación; “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” Santiago 1:5.

Remontándonos a la historia, ocurrió que 1914, se realizó una conferencia que luego tuvo su recogida de ponencias en Mayo de ese mismo año, entre las sesiones académicas, los participantes estuvieron en otras actividades como una recepción que se realizó esa noche en Scale How, donde luego de ver unas diapositivas, una Señorita llamada Drury mostró una instalación inalámbrica que un Sr. Llamado Storey habría montado para los estudiantes (entiendo que es una radio) donde se oyó mensajes de toda Europa ( Esslemont, 1914, p. 80). En el artículo titulado: “ Un festín de ideas vivas en un mundo de Bytes” (Rodgers y Dickie) las autoras nos invitan a considerar que Charlotte Mason no estaba en contra de la tecnología otorgándonos muchos argumentos que lo respaldan. 

Si consideramos este ejemplo, ¿cómo podríamos pensar en el uso de la tecnología apropiadamente en nuestra escuela en casa?. Esta es una pregunta que cada uno puede meditar personalmente. Como cristianos debemos estar atentos y pensando a la luz de la palabra que es nuestra guía, como sería la mejor forma de hacer uso de aquello que tenemos a disposición. 

Hoy en día, contamos con varios recursos que son utilizados por las familias que educan al estilo Charlotte Mason; como lo son; Utilizar dispositivo Kindle, kobo para lectura de libros digitales, escuchar audiolibros, ver videos educativos en línea, utilizar Google Earth para estudiar geografía, estudiar idiomas por una plataforma online, tener conversaciones con otras familias para practicar algún idioma, tener un profesor en línea en alguna asignatura, tomar clases de música por una aplicación, leer noticias, hacer mecanografía, entre otras. También, tenemos a disposición el uso de la inteligencia artificial la cual ha tenido un crecimiento exponencial durante los últimos años. Al respecto, han surgido estudios que muestran las repercusiones tanto positivas y negativas en su uso, y como familias educadoras estamos observando su comportamiento y muchas veces la hacemos a un lado porque pensamos que puede ser una interferencia en nuestra educación en casa. Pero ¿Qué tan dispuestos estamos para estudiar su utilidad?. En nuestro caso, en mi labor de educadora, sinceramente la miraba desde lejos porque la consideraba un peligro para el pensamiento y el desarrollo del mismo. Con la ayuda de mi esposo, comencé tener un acercamiento a  esta herramienta y hoy puedo decir,  que ha sido de mucha utilidad en nuestra escuela en casa. Por este motivo quisiera presentar este recurso llamado Chat GPT, como una herramienta que nos permite desarrollar contenidos para las asignaturas, permitiendo recopilar información relevante que nos ayuda a organizar nuestros planes de estudio.

Las principales áreas de trabajo que puedes desarrollar son; Recopilar información de libros vivos para las asignaturas de literatura universal o de tu país, para estudio de la naturaleza y ciencias u otra área de interés, ya que te muestra listas de libros los cuales puedes revisar y pedir referencias de su contenido.

También puedes desarrollar tu estudio de arte, encontrar fotos de museos y conocer arquitectura, pidiendo que haga una recopilación de imágenes para el estudio trimestral. Esto que antes se realizaba de forma manual ahora está disponible a través de Chat GPT.

Otro uso que le puedes dar a esta herramienta, es planificar los periodos históricos que te interese estudiar añadiendo componentes importantes como hitos históricos, eventos Bíblicos que ocurrieron en ese período y puedes pedir que diseñe imágenes para tu libro de los siglos con fecha y características especiales. En esta misma línea,s también Chat GPT cuenta con información que le permite tomar roles de personajes históricos a los cuales se les puede hacer preguntas. 

A través de esta herramienta, puedes crear un tipo profesor de apoyo para estudiar matemáticas, incluso si requieres que sea basado en algún libro específico, puedes subir el archivo y este apoyo de profesor se enmarcará en el contenido que otorgaste. 

Estas son algunas de las ideas que hasta el momento han surgido para ponerlas en marcha en beneficio de nuestra escuela en casa, te invito a evaluar la utilidad de esta herramienta y si analizar si se adapta como una buena ayuda en la organización de tu escuela en casa. En este sentido,  repasemos lo que nos dice Charlotte Mason en sus principios educativos; A la hora de diseñar un plan de estudios para un niño normal, de cualquier clase social, deben tenerse en cuenta tres puntos:-.(a) Requiere mucho conocimiento, pues la mente necesita alimento suficiente tanto como el cuerpo.(b) El conocimiento debe ser variado, ya que la uniformidad en la dieta mental no crea apetito (es decir, curiosidad).(c)Los conocimientos deben transmitirse en un lenguaje bien elegido, porque su atención responde de forma natural a lo que se transmite en forma literaria.” (Rodgers y Dickie p. 72)

Como conclusión, quisiera destacar que esta herramienta nos permite organizar el conocimiento que tenemos, ayudándonos a crecer en nuestro aprendizaje, porque sin duda, desconocemos temas que se encuentran muchas veces lejos de nuestro alcance en cuanto a información, además, el recopilar datos de interés, nos guía para desarrollar proyectos en las diversas áreas de nuestra autoeducación y de la educación de nuestros hijos.   


Les saluda afectuosamente  

Carolina 

viernes, 8 de agosto de 2025

“Educación en el hogar con varios estudiantes “: Organización y planificación de la educación en el hogar cuando se tienen hijos en distintos niveles académicos, bajo los principios de Charlotte Mason.

  

Quisiera compartir con ustedes un resumen de la presentación titulada: 

“Educación en el hogar con varios estudiantes “: Organización y planificación de la educación en el hogar cuando se tienen hijos en distintos niveles académicos, bajo los principios de Charlotte Mason. Por: Carolina Zamora González.

Estructura principal: La presentación contiene 4 puntos principales que le ayudarán a pensar en una planificación  grupal e individual para su familia con varios estudiantes.


1.     Educación en el hogar con estudiantes en distintos grupos académicos: Lo primero que se debe plantear es: 

·       Identificación del grupo/formación en el que se encuentra cada estudiante.: Clasifica a tus hijos en el grupo académico correspondiente y ve si alguno de ellos coincide.

 

·       Determinación de asignaturas que pueden ser trabajadas grupalmente: Define las asignaturas que puedes trabajar con todos tus hijos, por lo general son; Biblia, historia de tu país, historia Mundial y geografía, apreciación de música y arte, recitación, manualidades, entre otras.

2.     Plan de estudios individualizado y participación de los padres: Como segundo paso piense en un plan de estudios para cada uno de sus estudiantes, que considere al menos tres trimestres para el año escolar.

·       Elaborar un plan específico para cada hijo: Como ya definiste las asignaturas grupales e individuales, ahora puede dedicarse a elaborar un plan de estudios que se ajuste a las necesidades de cada uno de los niños. 

 

·       Definir la participación semanal de la madre/educadora en cada trimestre: Su participación es muy importante, puedes hacer lecturas en voz alta con los niños, acompañarlos durante sus lecturas, escuchar sus narraciones orales, leer sus narraciones escritas, hacer dictado, apoyarles en matemáticas, y mucho más… 

·       Tener claridad sobre el rol activo del educador en el proceso: Es importante que esté constantemente evaluando su rol, recuerda que “la verdadera educación es la autoeducación”- como lo dice Charlotte Mason-, entonces, si bien la madre/padre son aquellos que están presentes diariamente en el proceso educativo del niño, es el niño quien se deleita en el  proceso de aprendizaje.

 

3.     Horario semanal: El tercer paso sería elaborar un horario semanal. Este horario semanal te permitirá avanzar con lo planificado para cada trimestre.

·       Diseñar un horario para cada estudiante y para la familia como un todo: Se recomienda diseñar un horario semanal para cada estudiante que contenga las asignaturas individuales y grupales. También la educadora puede tener su horario con las asignaturas grupales que le corresponde guiar y así considerarlas para cada día de la semana según corresponda.

4.     Planificación compartida con otras familias: Este paso te ayudará a compartir la carga de la planificación y disfrutar la posibilidad de compartir con otros el aprendizaje familiar.

·     Organización de asignaturas : Si tienes la posibilidad de conocer a otras familias que aplican la Filosofía Educativa Charlotte Mason, entonces pueden apoyarse en la planificación de sus planes de estudio en asignaturas como: Estudio de la naturaleza/ciencia, himnos, folklore, estudio de compositores, apreciación del arte.

·        Importancia de experiencias colectivas y el uso de “libros vivos”: Si tiene la posibilidad de planificar en conjunto la asignatura de naturaleza/ciencia, se animará junto a otras familias en los estudios especiales y compartiendo recursos como libros vivos que vayan descubriendo en el proceso.


Finalmente, algunas cosas importantes  a considerar en su planificación familiar:


·       Considerar la Educación la ciencia de relaciones, como lo dice Charlotte Mason. Este principio lo podemos pensar constantemente en nuestras planificaciones ( también no olvidemos todos los principios educativos…)

·       La gracia divina trabaja en conjunto con el esfuerzo humano. Pongamos de nuestro esfuerzo haciendo lo mejor posible durante el proceso de planificación y confiemos en la gracia de Dios.

·       La madre como agente primordial de educación con “amor reflexivo” (Pestalozzi)….


Recurso 

• https://www.youtube.com/watch?v=7UZ2_5ZpeIk&t=2674s  

Video de presentación en el marco de la celebración de los 5 años de la Comunidad Charlotte Mason Iberoamérica. 

Contacto

• Correo: charlottemasonchile@gmail.com

lunes, 14 de abril de 2025

Las Lecciones Bíblicas



 Las lecciones Bíblicas

Cuando hablamos de lecciones Bíblicas, ¿ Cuál es la invitación que nos hace Charlotte Mason?. Muchos de nosotros leemos y estudiamos la Biblia de manera personal, en familia, con nuestros hijos, en estudios Bíblicos y en la Iglesia. 

Hace unos años atrás solía preguntarle a mis hijos ¿Qué es la Biblia?, y su respuesta era: “La Biblia es la palabra de Dios”. Bueno, este punto es algo que Charlotte Mason tenía muy claro, ya que afirmaba de que la Biblia es el libro vivo más importante y que los niños tienen la capacidad de entenderla, pueden escucharla en su idioma sin que en sus lecciones Bíblicas de los primeros años sean simplificadas o se deba acudir a versiones más simplificadas.

En el Volumen I, podemos encontrar algunas directrices que nos permiten tener más claridad de como abordar las lecciones Bíblicas en nuestros planes de estudio:

“Cuenta una anécdota de la Sra. Harrison que un día se encontró en una sala donde se guardaba el mobiliario en desuso, donde vio una Biblia vieja, y al recorrer sus hojas amarillentas, se encontró con palabras que no había escuchado en las usuales lecturas de las mañanas, los capítulos iniciales de San Lucas- que su padre se negaba a leer en voz alta-así como el capítulo final de Apocalipsis. La exquisita imagen del Nacimiento del Gran Niño en un capítulo , y la belleza de la descripción de la Nueva Jerusalén en el otro, lo absorbió la ávida niña de 6 años con un éxtasis que, solía decir ella, ninguna novela produjo en años anteriores”.(Volumen I Charlotte Mason).

Impresiona cuanto impacto pueden tener las bellas palabras de las Sagradas Escrituras y como la Biblia por sí misma es una fuente de conocimiento de Dios como nada más lo es. 

Reflexionando respecto a cómo podemos incluir las lecciones bíblicas en el plan de estudios de nuestros hijos, se podrían hacer algunas sugerencias en base a lo que nos refiere Charlotte Mason. Algunas de ellas serían:

Los niños pueden tener sus lecciones bíblicas diariamente leyendo el antiguo y el nuevo testamento. Se recomienda que el niño lea por sí mismo el Nuevo Testamento y que el Antiguo inicialmente lo lea la madre.

También, podemos incluir recitación de ciertos pasajes escogidos de las Escrituras tales como; parábolas, porciones de los Salmos, versículos del Antiguo y el Nuevo Testamento. Para aprenderlos bastaría ser constante con la lectura del pasaje seleccionado, esta constancia ayudará a nuestros hijos a memorizar de manera muy natural.

Charlotte Mason nos anima a que consideremos la Biblia como el libro vivo más importante y que a través de ella, nuestros hijos puedan llegar al Conocimiento de Dios.

 

“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;

El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

Los mandamientos de Jehová son rectos, 

Que alegran el corazón;

El precepto de Jehová es puro, que alumnbra los ojos.

El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre ;

Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; 

Y dulces más que la miel, y que la que destila del panal.”

Salmo 19: 10.

jueves, 10 de abril de 2025

Planificación compartida

Planificación Compartida 2025


Con mucha alegría queremos compartir con ustedes un recurso que hemos creado junto con varias mamitas, con el fin de ayudarnos en la elaboración de nuestras planificaciones anuales, más específicamente con aquellas áreas en las que podemos coincidir sin necesidad de afectar el grueso de la planificación, considerando que tenemos niños de distintas edades, objetivos variados y expectativas familiares diversas, pero en estas áreas logramos apoyarnos en la búsqueda de recursos y planificación anual, en el siguiente enlace encontrarán la planificación realizada, considerando himnos, folclor chileno, estudios de naturaleza e incorporamos efemérides chilenas. 

Realmente trabajar en equipo aliviana nuestra tarea en estas áreas que muchas veces dejamos de lado por restarle importancia pero es hermoso ver la forma que enriquece nuestros días. Espero les sea de ayuda.

https://docs.google.com/spreadsheets/d/1s0CTtZIUspsz0CEdR1jW_27faE0VlBIh/edit?usp=sharing&ouid=107633814131919452399&rtpof=true&sd=true




miércoles, 5 de junio de 2024

Como es un día en casa con Charlotte Mason

  

A continuación les presentamos como es un día de escuela en casa aplicando la metodología Charlotte Mason, la cual nos acompaña hace 5 años por la gracia de Dios.

Todo comienza la noche anterior, preparando las actividades para mis 4 pequeños, tengo una hija en año 4, otra en año 1 (para mayor información acerca de los años y formas visitar la siguiente publicación https://educandoparalavidaconcharlottemason.blogspot.com/2024/05/un-ejemplo-de-plan-de-estudios-para-ano.html) y dos pequeños de 5 y 3 años, veo las actividades de matemáticas a realizar, repaso los capítulos del libro que leerá individualmente mi hija mayor y repaso los que leeré yo por si necesito mostrar alguna imagen o imprimir algo, preparo las actividades de manualidades, dibujo o acuarela (de acuerdo corresponda en el día) y defino alguna actividad para mis hijos más pequeños, que puede ser plasticina, legos, juegos de encajes, letras magnéticas, etc. 


A las 7:00 de la mañana me levanto y me preparo para el día comenzando con un tiempo de comunión con Dios, hay días que lo hago sola y otros en los que llegan pequeños a mi lado y se unen en la lectura y oración.

Luego preparo el desayuno, mientras mis hijos se levantan, hacen su cama y se visten. Mis hijas mayores leen su Biblia y hacen su ejercicio de copiado.

 

En el tiempo de desayuno comienzo el devocional familiar, luego hacemos recitación (español e inglés), repasamos la serie de inglés del libro “Aprendiendo inglés con Miss Mason” de la semana.

 Ahora todos nos vamos a lavar los dientes, se ordena el comedor, cocina, baño, se ordenan las piezas y damos paso a la segunda parte de la jornada de mañana, por lo general a las 9:30.

- Los dos más pequeños juegan con la actividad que les preparé del día anterior y dejo a su alcance las cajas de actividades matemáticas y la de lenguaje por si quieren sacar algo de ahí y aprender jugando.

- Con mis dos hijas mayores, de año 4 y 1 damos paso a la lectura de un libro de lectura familiar (3 veces a la semana el antiguo testamento, 2 veces libro de civilización antigua), les leo yo y luego les pido una narración que puede ser oral, dibujada, con títeres o actuada, a veces les hago escoger, otras veces les digo yo cual hacer y otras lo hacemos por sorteo.

- Luego hacen sus actividades de matemáticas, cada una con sus tiempos correspondientes.

 
  

- A continuación, mi hija de año 4 lee su lectura individual y después viene y me narra, mientras yo le leo la lectura del día a mi hija de año 1 quien también hace su narración. En ocasiones mi hija mayor se levanta más temprano y hace alguna de sus lecturas individuales antes del desayuno.

 - Si corresponde estudio de arte, saco el libro impreso de las obras a estudiar y eligen 1 y luego me cuentan todo lo que recuerden de la obra escogida, al menos una vez en el trimestre hacemos algo relacionado con el arte que estudiamos, ya sea hacer esculturas, frescos, oleo, pinturas con huevo, colorantes naturales, entre otras. Ese mismo día hacemos trabajo de mapa lo que nos ocupa aproximadamente 10 minutos.

 
 
  
 

- En estos momentos mi pequeña de año 1 queda libre para jugar hasta que sea la hora de su clase de inglés online.

-Mientras mi hija de año 4 sigue con su siguiente lectura individual y luego narración escrita de lo leído.

- Si ese día nos corresponde dictado estudiamos gramática también, lo cual son dos veces a la semana.

- Luego corresponde su clase de inglés online

En estos momentos cocino y hago algunos quehaceres del hogar alrededor de las 12:00.

- Finalizamos la jornada de mañana con manualidad, acuarela o dibujo, mientras escuchamos la música seleccionada de estudio que en nuestro caso es música del renacimiento, terminando alrededor de las 13:00 hrs.

  

 Durante todo lo anterior podemos ser interrumpidos por algún quehacer con los pequeños, me ocupo de aquello y retomamos donde quedamos, a veces ellos se incluyen en las lecturas, actividades de matemáticas, manualidades, acuarela y dibujo o me piden alguna clase para ellos que intento siempre tener alguna preparada en caso de solicitármela.

Después de almuerzo tres veces a la semana les corresponde práctica de teclado, y todos los días hay tiempo de lectura libre donde leen el libro de su preferencia.

A las 16:00 hrs. nos reunimos para comer una colación mientras les leo poesía y algún cuento que ellos escojan.

Y finalizamos nuestro día con un culto familiar.

Lo presentado es un día ideal, sin embargo este horario está sujeto a cambios, cuando tenemos visitas en casa, algún enfermo o alguna salida lo cambiamos haciendo algunas actividades en las tardes o simplemente dejamos cosas sin hacer, lo que nos importa como familia es nunca dejar de hacer lo primordial y es que conozcan a Dios, presentarles el evangelio en cada oportunidad que se nos presenta y guiarlos a glorificar a Dios.


Con mucho cariño
Macarena 

Currículo compartido 2026

 Estimadas Familias: Para nosotras es de gran contentamiento compartir con ustedes el Currículo que estamos estudiando este año 2026. Este p...